miércoles, 8 de enero de 2020

Devocional día trigésimo tercero



Las deudas familiares

Romanos 13:8 No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley.

El tema de deuda pareciera el mundo dice: "el que no debe no tiene," por tal motivo deber es una oportunidad para crecer, más todos los extremos son malos.

Ayer hablamos del ahorro familiar, en ese tema nombre lo que debemos proyectar, las deudas en definitiva roba la paz y hasta puede ocasionar la muerte, incluso puede ocasionar la pérdida o disolución de una familia.

Debemos buscar crecer económicamente, por supuesto que es muy bueno, pero las deudas sin control mantienen a la pareja mucho tiempo sin verse o compartir, dejan de tener tiempo de calidad y llegan a caer en desesperación, maltrato, descuido y decepción del uno por el otro.
Las deudas nos hace esclavos del trabajo, perdemos tiempo para vacacionar, tiempo de familia, el afán nos roba el tiempo de pasar horas de calidad con la pareja, nos hacemos tan de la calle que cuando estamos en casa no reconocemos o mejor dicho no conocemos a nuestra pareja, son unos estraños, 
Por eso la palabra dice que no debamos nada, más bien que nos amemos, para amarse hay que estar juntos, conocer el uno al otro y no perder el tiempo de amar.

Asuman compromisos que no les ocasiones deudas con ustedes mismos, las deudas del tiempo familiar no son pagaderas y traen sus consecuencias, la palabra dice que cada día trae su propio afán, vivan los avances económicos uno a uno, la palabra dice que hagan una cosa sin dejar de hacer lo otro, crezcan económicamente sin que esas deudas les quite el tiempo de familia, porque las bendiciones de Dios no añaden tristeza alguna.
Hoy en día tengo unos amigos, que ellos a pesar de tener muchos años viviendo juntos, no se conocen el uno al otro, han avanzado económicamente pero no tienen una familia, solo es él, es ella y es un hijo, son seres separados el uno de cada uno de ellos mismos.
Las deudas sin control, para mí son ambición, hay un dicho muy popular, que dice: "la ambición rompe el saco", decide si tú lo que estás haciendo es un crecimiento o traerá destrucción, en el evangelio de Lucas dice: que la luz que hay en ti, no sea tiniebla.

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