viernes, 10 de enero de 2020

Devocional día trigésimo quinto


Gastos innecesarios y despilfarro

Juan 6:12 Y cuando se hubieron saciado, dijo a sus discípulos: Recoged los pedazos que sobraron, para que no se pierda nada.

Hay una ley de la siembra y la cosecha, según lo que tú siembres eso vas a recoger, la economía de nuestra vida está basada en lo que nosotros sembremos.

Muchas veces nuestra siembra es desperdiciar nuestra economía, nuestro tiempo y hasta nuestra manera de amar es un desperdicio.

Por eso debemos saber en qué y como estamos sembrando para tener buenos frutos en el futuro, el no tener gastos excesivos es una buena clave para que tú economía sea fuerte, conocí en una oportunidad una familia que a la hora de cualquiera de sus comidas, ellos comían exagerado, y luego pasaban un siguiente día sin nada para comer.
Les conté que tuve una licorería y pude ver muchas personas como gastaban mucho dinero en licor, personas que ganaban mucho dinero pero no lo invertían correctamente y hoy en día tienen economía muy pobres.
Tuve la oportunidad de conocer una familia que botaba ollas de comida porque cocinaban comida por exagerado, hoy en día no tienen que comer.

Vi una familia que ellos se enfocaron en administrarse muy bien, tuvieron dos hijos, hija e hijo, administraron bien su tiempo en educar a sus hijos, administraron el tiempo en amarse y administraron su economía, hoy en día está familia tienen unos hijos que a pesar de ya no vivir con ellos por haberse casados, tienen una buena relación por el ejemplo de sus padres, los viejos hoy en día viven como novios y tienen tres locales comerciales, una casa hermosa y unas extensión de terrenos, no mal gastaron el dinero, el tiempo ni el amor.

Es vital saber que lo que hacemos hoy será el resultado de lo que recogeremos mañana, por eso Jesús mando a recoger los desperdicios, no podemos desperdiciar nada, en Lucas 15:13, habla del hijo pródigo que se malgasto todo lo que tenía, se creía el dueño del mundo porque tenía un poco de dinero, a lo mejor tú te crees el dueño del mundo porque estás jóven, te crees que puedes hacer lo que quieres porque tienes fuerzas y vitalidad,. Pero si no sabes sembrar recogerás miserias.
Dice la parábola que después de haber tenido tanto después quería saciar su hambre con la comida de los cerdos que cuidaba.
Determina en sembrar correctamente tu economía, tu tiempo y tu amor, para que seas un hombre prosperado, la palabra nos advierte de la mujer de labios engañadores, nos advierte de saber colocar la semilla en buena tierra, nos dice que debemos edificar, y nos enseña a que debemos saber amar, si cumplimos los principios de Dios seremos exitosos.

MEDITA EN ESTO:
Salmos 1:1-3 Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos,     Ni estuvo en camino de pecadores,     Ni en silla de escarnecedores se ha sentado;
[2]Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche.
[3]Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará.

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