jueves, 31 de octubre de 2019

Adentro o afuera

La luz no se puede fingir, ella brilla por si sola.

Mateo 25:1-13 Parábola de las diez vírgenes
Entonces el reino de los cielos será semejante a diez vírgenes que tomando sus lámparas, salieron a recibir al esposo.
Cinco de ellas eran prudentes y cinco insensatas.
Las insensatas, tomando sus lámparas, no tomaron consigo aceite;
mas las prudentes tomaron aceite en sus vasijas, juntamente con sus lámparas.
Y tardándose el esposo, cabecearon todas y se durmieron.
Y a la medianoche se oyó un clamor: !!Aquí viene el esposo; salid a recibirle!
Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron, y arreglaron sus lámparas.
Y las insensatas dijeron a las prudentes: Dadnos de vuestro aceite; porque nuestras lámparas se apagan.
Mas las prudentes respondieron diciendo: Para que no nos falte a nosotras y a vosotras, id más bien a los que venden, y comprad para vosotras mismas.
10 Pero mientras ellas iban a comprar, vino el esposo; y las que estaban preparadas entraron con él a las bodas; y se cerró la puerta.
11 Después vinieron también las otras vírgenes, diciendo: !!Señor, señor, ábrenos!
12 Mas él, respondiendo, dijo: De cierto os digo, que no os conozco.
13 Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir.


Nuestra identidad con el Señor es la luz  que hay en nosotros, esa luz será la que nos permita entrar con el Señor a la boda a esa gran fiesta donde podremos disfrutar de su amor y su compañía permanentemente.

Muchos desean estar adentro con el Señor son muchas las personas que van a su encuentro, pero cabeceamos cuando se nos presentan las tribulaciones, o nos dejamos llevar por el afán de las riquezas y la codicia de otras cosas, en ese momento ahogamos la palabra y dejamos la oración.

El aceite en la biblia es sinónimo de unción del Espíritu Santo, si necesitamos aceite para que nuestras lámparas tengan luz entonces necesitamos llenarnos del Espíritu Santo para poder tener esa luz que nos distinga delante del Señor y el vaya con nosotros y no nos quedemos afuera, la insensatez es la desobediencia a la palabra de nuestro Señor la cual recibimos por boca de nuestros pastores y ministros, ¡son ellos los que el Señor usara como instrumento para hablar al pueblo de Dios!, 

En la biblia podemos encontrar una historia de Lázaro y el rico, cuando ambos mueren el rico pide a Abraham que envíe a Lázaro a su familia para que no vayan a ese lugar de tormento, y la repuesta que recibe es  “Y Abraham le dijo: A Moisés y a los profetas tienen; óiganlos” Lucas 16:29. _"por eso te invito a que escuches la voz de tu pastor"._

En mateo 12:46-50 podemos ver como Jesús se dedica es a atender a los que están adentro con él, el reconoce que los que verdaderamente quieren hablar con él son los que están adentro, "te pregunto, ¿estas adentro o afuera?,.. Jesús no dejará de atender a los que están adentro por ir afuera a atender los que lo buscas después que a cerrado la puerta, su madre y sus hermanos son los que están escuchando y obedeciendo su palabra.
Jesús les dará a conocer sus misterios a los que están adentro más a los que están afuera les hablará en parábolas “marcos 4:11”, la sanidad del paralitico que llevaron entre cuatro amigos sucedió cuando este hombre estuvo adentro, __¡es aquí donde quiero que puedas ver algo muy interesante!... el paralitico estaba buscando un milagro, este hombre quería ser sano, pero mientras estuvo afuera Jesús no lo había sanado, ¡acaso Jesús no sabía que ese paralitico estaba ahí afuera!__ todo lo que queramos recibir de parte de Dios lo recibiremos si estamos adentro con él.

Para poder entrar al reino de Dios debemos tener luz en nuestras vidas, esa luz es a través de la unción del Espíritu Santo el cual es ese aceite que mantiene encendida esa lámpara, la unción se consigue en la oración en ese encuentro diario con el Señor. No dejes que se acabe tu aceite y aunque cabeceen por las tribulaciones o afanes de la vida, no dejes de orar y esa oración te llenara tu lámpara. 

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