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| Haga lo que sea para que su matrimonio sea exitoso |
Un día una mujer se acerca a mí
para decirme: pastor ayúdeme a orar por mi esposo que cada día se pone más
gruñón y siempre está buscando como evitar que yo venga a la iglesia, ahora me
ataca con la palabra de Dios, me dijo: el primer ministerio es la familia, es aquí
donde debes estar y no en la iglesia.
En 1 corintios 2:14 dice: 14 Pero
el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque
para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir
espiritualmente.
Todo este tema de Amor y Respeto,
ninguna persona que no milite en el ejercito de Dios podrá entenderlas, ya que
el verdadero amor y el verdadero respeto lo vamos a obtener es en la fortaleza
del Espíritu Santo.
Este punto dentro de la
conferencia yo lo llamo lea con revelación, ciertamente el primer ministerio es
la familia pero también la palabra dice que la mujer sabia edifica su casa, ¿y
donde obtendremos la sabiduría? No es en la iglesia, es a través de las
enseñanzas que se recibe la sabiduría, pero este no es el punto que quiero
tratar.
A algún hombre cuando quiere
tener un momento a solas en la cama con su esposa y ésta está cansada, agotada,
y hasta irritada por los problemas del día, de seguro este hombre le dirá: La
mujer no debe negarse a su marido, aplicamos la palabra para obtener lo que
nosotros necesitamos según sea la circunstancia, es aquí donde quiero explicar
a los hombres que debemos entender que la mujer es un vaso frágil y si la
palabra la determina como un vaso es porque debe ser llenada por su marido,
como podemos beber de un vaso que no tiene nada que dar.
La mujer no es un pozo de achique
donde cualquiera puede llegar en cualquier momento y sacar agua de el, ni ella
se autoalimenta como lo hace un pozo, para que un vaso pueda dar de tomar y dar
frescura con esa agua ese vaso estuvo que haber sido llenado con palabras
dulces, detalles que durante el día la motivaron a tener un encuentro con el
ser amado, la mujer es por naturaleza muy hormonal y si la empujamos es peor,
es como el dicho que dice: el muchacho que es llorón y la mamá que lo pellizca,
así son las mujeres totalmente hormonales, ellas hoy te pueden querer mucho y
mañana no te quieren ver y usted no hizo nada para que lo quisieran o lo
dejaran de querer, ellas simplemente actúan según como se sienten.
Por eso debemos ver con nuestros
lentes rosa y saber que ellas son de este modo entonces vamos a halarlas hacia
el lado contrario, no las empujemos llevémoslas a un clímax donde ellas puedan
desear que el esposo este cerca de ella y la ame, que todo ese día lleno de
caprichos de los hijos, las veces que tuvo que cocinar y lavar además de asear
la casa, que todas esas cosas tengan un premio con un esposo que la entienda y
le haga ese momento de dulzura y no de amargura.
2 Hablando con un hombre que
estaba muy molesto con la esposa me dijo: Estuve pintando todo el día el
frental de la casa, como no tenía ningún tipo de ayuda, me toco rodar la
escalera subir y bajar muchas veces tanto por mover la escalera como por
recargar el envase de la pintura, y hasta para ir a buscar agua para no morir deshidratado
y mi esposa viendo televisión en el cuarto sin llevarme un café en toda la
tarde, y al terminar de pintar ya que estaba el sol un poco suave, ella sale a
ver cómo va la pintada y después que observó me dijo: mira ahí en la parte de
arriba quedo un mono (una parte sin pintar bien).
La molestia de este hombre no era
normal en ver que la esposa nunca estuvo pendiente de él en darle un vaso con
agua, un café o sencillamente lo acompañara y animara en su trabajo, o por lo
menos al final del día le dijera algo que él sintiera que valoraban su trabajo.
El hombre necesita sentirse el
rey de la casa, el hombre a pesar de mostrarse fuerte es muy débil en estas ocasiones
y desea que lo admiren, cuando una mujer admira a un hombre este no encuentra a
dónde meterse, es igual cuando la maestra felicita al niño en la escuela, él se
siente el mejor, que no hay nadie más en la mirada de su maestra.
Las mujeres por lo general no
muestran admiración por lo que hace el marido ya que ellas creen que deben
hacerlo por obligación, dirán “yo estaba muy bien en mi casa con mis padres, él
fue el que me saco de allá”, todo lo que un hombre hace por bien de la casa es
por amor, eso no tiene otro nombre y la mujer deben aprender a elogiar a su marido
diciéndole lo bien que le quedo el trabajo, cuando quite la gotera del
lavamanos o el fregadero, elogie a ese hombre, y no le vaya a decir: “por fin
te dignaste a quitar esa gotera, seria justicia,” recuerde que debemos entrar
en un ciclo alienante donde cada uno
debe poner de su parte para que el matrimonio funcione.
Hoy el hombre determine amar a su
esposa aunque se siente irrespetado, y la mujer determine respetar a su esposo
aunque lo sienta desamorado.

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