De quién eres hijo.
Juan 8:34 Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado.
Todo el que nace de nuevo, no quiere pecar, siempre buscará hacer lo correcto, ciertamente el hombre tiene libre albedrio y hará conforme a su concupiscencia, el hombre siempre tendrá que elegir entre hacer lo justo o lo injusto.
Cuando el diablo quiere atacar a un justo, buscará la manera de cómo hacerlo caer, no actuará directamente, porque el justo se amparará en el proverbio que dice que el sabio ve el mal y se aparta.
Por esta razón el ataque no será directo, será estratégico, de modo que el pecado se enseñoree de la persona y se materialice o exista un indicio del pecado.
En Génesis, en la historia de José, se habla que la esposa de Potifar lo seducía y él se negaba, un día cuando no había servidumbre en la casa, la mujer entro y lo tomo por el manto, José huyo, pero dejo el manto en las manos de la esposa de Potifar.
Sea que José se dejó quitar el manto, o él se lo quitó, José fue seducido, pero reaccionó y no consumó el pecado. Potifar conocía la verdad, o a lo mejor tenía dudas, pero prefirió cubrir la dignidad de su esposa y acusar a José. Pero todo es un propósito de Dios, sea lo que venga sobre la vida, de los que aman al Señor deben aceptarlo, Job dijo: ¿recibiremos el bien de parte de Dios, y no recibiremos también el mal?
satanás es astuto y sabe cómo hacer las cosas, mientras que el diablo busca humillar, Dios usará la misma obra para exaltar al hombre que teme de él.
Pero no por esto José es esclavo del pecado, 1Juan 3:8 dice que el que práctica el pecado es del diablo.
Practicar es hacer habito de algo, el que hace constantemente pecado, ese es del diablo, es esclavo del pecado. Siempre repetirá la misma acción, dice la palabra que por los frutos somos conocidos, pecar es hacer lo incorrecto ante Dios sea cualquier cosa que no sea de su agrado, y siempre repetirá el mismo patrón, hará la misma acción donde quiera que vayas.
Nuestra cultura latina ha normalizado tantas cosas, que ya ni nosotros mismos identificamos lo bueno de lo malo, y es ahí donde aplica la palabra que a lo bueno le llamamos malo y a lo malo le llamamos bueno.
La sangre de Jesús fue derramada también para esos que practican el pecado, el Señor viene a libertar del pecado a todo aquel que le conozca y quiera dejar las cosas viejas y haciendo todas las cosas nuevas en Cristo Jesús. Juan 8:36 Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libre.
Para que exista una verdadera libertad en las personas, no es que otros se lo digan, es que podamos meditar en las escrituras buscando la profundidad, la revelación de la palabra y aplicárnosla a nosotros mismos, de eso modo podremos ver cuál es el fruto personal que voy repitiendo y rompe la norma de Dios, dejemos de ver la pelusa en el ojo del hermano y veamos la viga que atraviesa nuestro ojo.
Un día el Señor me dio una palabra, esta palabra es: “Palim Shati”, esta es una palabra aramea, que significar ver dentro de ti. Volver a ver; ¿no podemos dar por asentadas las cosas, debemos asegurarnos de lo que estamos haciendo, de cómo estamos actuando, y si lo que hacemos es agradable a Dios?, solo de este modo podemos salir de la esclavitud del pecado.
Mientras busquemos afuera, nos estamos consolando y seguimos pecando, es mejor confrontarnos a nosotros mismos, arrepentirnos, volvernos a Dios y él nos restaurará porque su amor por nosotros es muy grande.
Excelente enseñanza pastor Dios te bendiga
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