miércoles, 27 de octubre de 2021

Vive en fidelidad y recibirás tu propósito

 

Lucas 16:12 NTV y si no son fieles con las cosas de otras personas, ¿por qué se les debería confiar lo que es de ustedes?.


Que palabra tan profunda y sencilla a la vez, como es que vemos tantas personas que no avanzan integralmente, algunas que no prosperan de ninguna de las maneras.


Por ser seguidores de Cristo deberían prosperar, desde antes que fuésemos formados en el vientre de nuestra madre, ya el propósito de Dios en nosotros estaba escrito.

Como decía mi mamá, cuando nacimos ya traíamos el pan bajo el brazo, "y que pasó pues, que perdimos el pan en el camino," pues segurito que fuimos infieles en las cosas que otros nos confiaron, y el mismos Señor dice: si no son fieles con las cosas de los demás, porque se le debería dejar a ustedes el pan bajo el brazo, pa que lo boten.

El Señor nos invita a que aprendamos la fidelidad con los demás, cuidar lo de los demás nos enseñará a administrar de buena manera lo nuestro.

Quieres que ese propósito que Dios ya había definido para tí desde antes que te formarán en el vientre de tu madre se cumpla?, Pues te invito a que seas fiel en tu trabajo, da siempre la milla extra, se excelente en todo lo que tú hagas, que sean en boca de los demás esa imagen a seguir.

Cuando tú corazón este impregnado de fidelidad, tendrás de mano de Dios lo que es tuyo, tendrás ese trabajo donde te valoren y paguen mucho más de lo que otros cobran, o tendrás ese negocio que has soñado, tendrás esa esposa y esa familia que anhelas.

Tu decides cuando quieres comenzar a disfrutar de lo que es tuyo, lo que es verdaderamente tuyo, está guardado en las manos de Dios para que no lo dañes.

Mis hijos

Muchos están viviendo es bajo la misericordia, aún no viven de la gracia del Señor.

martes, 12 de octubre de 2021

Que tu espada tenga buen filo

 


Muchos predican de la violencia del apóstol Pedro cuando cortó la oreja al soldado, pero no valoran el buen filo de una espada.
Juan 18:10 NTV Entonces Simón Pedro sacó una espada y le cortó la oreja derecha a Malco, un esclavo del sumo sacerdote.
Dice la escritura que la palabra de Dios es espada de doble filo.
Hebreos 4:12 NTV Pues la palabra de Dios es viva y poderosa. Es más cortante que cualquier espada de dos filos; penetra entre el alma y el espíritu, entre la articulación y la médula del hueso. Deja al descubierto nuestros pensamientos y deseos más íntimos.
Pedro para ese momento aún no era un hombre convertido.
El conocía al maestro, pero aún era ese hombre sin el poder que da el Espíritu Santo,  es como aquellos que vienen a la iglesia, pero aún siguen siendo vulgares pecadores.
Por eso la espada que tenía Pedro, era para cortar a otros.
Más la espada que recibimos nosotros, es para cortarnos nosotros mismos, no para cortar a los demás.
Esa espada que tenía Pedro, es esa espada que señala a otros, crítica, son  esas escusas  para acusar a otros cuando fallamos, es cuando eres adúltero, estás adulterando sin tomar en cuenta las consecuencias para tu familia, es no tener temor de Dios.

Tu espada debe tener buen filo.
La espada que recibe el hombre cuando quiere imitar a Jesús, es una espada cortante.
Esa espada cuando llega ese deseo impuro, cuando llega la tentación, cuando llegan esos pensamientos que te hacen ver los defectos de tu pareja, esa espada corta ese deseo, corta esos pensamiento que alimenta el deseo, para que no caigas en pecado.

Esa espada debe cortar la debilidad de carácter.
Cuándo hay escasez en tu hogar, y ya vas pensando en que trampa hacer para cubrir esa necesidad, cuando las cosas salen mal y ya quieres ir a que te lean los caracoles, cuando tienes circunstancias que te hacen dudar del poder de Dios.

El filo de tu espada debe ser tan filoso, que puede separar el alma del espíritu.
Ese filo de espada, te debe redarguir, alejarte del mal. (Prov 14:16)

Tu puedes engañar al hombre, pero no te puedes engañar a ti mismo, tú sabes y tienes claros esos deseos impuros, tienes claros esos impulsos que te llevan a robar, te llevan a las drogas, te llevan a la promiscuidad, al adulterio.
Esa espada que recibimos cuando decidimos seguir verdaderamente a Cristo, deja al descubierto nuestros pensamientos, porque dijo el Señor Jesús: conoceréis la verdad, y la verdad, os hará libres. (Juan 8:32).
Agarra tu espada y corta tu oreja, saca tu ojo, corta de tí lo que te lleva al pecado. (Mar. 5:29).
Tememos a Dios cuando creemos que hay tres cielos, y los tres están a nuestro favor, cuando entendemos que no es sólo está vida, que hay una nueva vida desde que conocemos y aceptamos a Jesucristo como único Señor, como el camino la verdad y la vida.