lunes, 26 de octubre de 2020

Es necesario crecer.

Pastor Edgar Quintero

Iglesia Sión Mapuey

Gálatas 4:1 RVR1960 Pero también digo: Entre tanto que el heredero es niño, en nada difiere del esclavo, aunque es señor de todo.

Estando en el mundo aún siendo adultos actuamos como niños, siempre estamos deseando algo diferente a lo que tenemos.

Un niño tiene un juguete y aunque sea bueno, ve a otro niño con un juguete de mayor o menor calidad, el niño deja su juguete por quitarle el juguete al otro niño.

El maestro Jesús de Nazaret, Siempre uso la comparación de un niño, el que no se haga como un niño no entrará al reino de los cielos, el que se haga como niño, será el mayor en el reino de los cielos, el que recibe a uno de estos niños me recibe a mí. Mat 18:3.

En estos aspectos el maestro habla de la inocencia, el amor, la bondad y hasta la capacidad de perdonar de un niño.

Más en gálata el apóstol Pablo nos hace el reflejo de un niño en donde ese niño siendo el señor de una herencia no puede hacer uso de ella por su incapacidad e inmadurez; y sigue haciendo la referencia en que no hay diferencia entre ese niño y un esclavo. Por

Cuando nosotros no crecemos espiritualmente, somos esclavos del pecado, seguimos siendo personas iracundos, llenos de murmuraciones, personas coleccionistas de ofensas, personas con malos pensamientos, malos deseos, personas maliciosas, mentirosas.

Sin montrar aquellas que son fornicarios y adulteras, ladrones, tramposos, estafadores entre otros.

Cuando seguimos siendo ese tipo de personas, somos esclavos del pecados aunque estemos sirviendo en cualquier ministerio dentro de la iglesia, y mientras seamos esclavos somos como niños que no pueden heredar las bendiciones del padre.

Nosotros cuando estamos en las iglesias es porque hemos creído en el Señor, y dice la palabra que tiene la potestad de ser llamado hijo (Juan 1:12).

Ciertamente creemos en el Señor, pero si no crecemos seguimos siendo niños.

En ocaciones los pastores nos limitamos a corregir a algunas ovejas, porque son malcriados como niños por vivir aún en la carne.

1 Corintios 3:1 RVR1960 De manera que yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo.

Los pastores tenemos que seguir dando palmaditas y pasarles toallitas de agua tibia, porque se molestan, critican, y siempre se sienten ofendidos.

La iglesia necesita de gente grande, gente madura, gente que crezca espiritualmente, y dejen el pecado atras.

Gente que transforme su manera de pensar y de ver las cosas, personas que no sean caprichosos como niños, que no se conforman con lo que tienen, más bien desean lo que tiene otra persona, son envidiosos, hacen los trabajos para ser vistos.

Juan el Bautista dijo: es necesario que él crezca y yo mengüe (Juan 3:30)

Dejemos el protagonismo, y  caminemos en obediencia, haciendo las cosas con humildad y para Dios.

Cuando la gente de una iglesia crece, en esa iglesia reposa la gloria de Dios.

Y reposará sobre él el Espíritu de Jehová; espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y de temor de Jehová. Isaías 11:2 RVR1960


Una iglesia con gente desarrollada en el espíritu, tiene como recibir y acoger a otros.

Con gente crecida en el espíritu, los demás tendrán la confianza para llegar a la iglesia.

Las iglesias no crecen por la inmadurez de sus fieles.


Pero una iglesia que crezca en el espíritu, crecerá en multitudes, porque el Espíritu de Jehová está sobre ellos.

Serán personas con capacidades de dar buenos consejos, serán sabios en la toma de decisiones, serán inteligente a la hora de hacer cualquier proyecto, tendrán repuesta para todo por sus conocimientos, y todo lo que hagan inclusos hasta en sus pensamientos, serán sometido al temor del Señor.

En ese momento comenzará la prosperidad, y la abundancia en esas personas, porque ahora están capacitado para disfrutar de la herencia del Señor, la herencia del padre.

Así como prospera tu alma prósperas en todo 3 Juan 1:2, el Señor es el dueño del oro y la plata, Hageo 2:8

Si el Señor es el dueño del oro y la plata y yo soy su hijo, y ya tengo mayoría de edad y soy sabio, inteligente, se guiar a las personas, tengo conocimiento para hacer negocios, el Señor me entregara lo que necesito para disfrutar de mi herencia.

He conocido personas dentro de la iglesia, que se creen más vivas que los demás, tienen mucha habilidad para hacer las cosas, trabajan como ninguna otra persona, trabajan más hora que cualquier otro, y la ruina los ha alcanzado, la vergüenza, los acompaña, porque no han crecido espiritualmente.

Siguen siendo personas esclavizadas del pecado, aunque tienen muy buenas capacidades, no pueden recibir la herencia del padre, son inmaduros, así como la parábola del hijo pródigo, por una de sus pataletas le pidió al padre su parte de la herencia, la cual por su inmadurez, su insensatez, su falta de conocimiento, sabiduría, inteligencia, perdió toda la herencia, la malgasto.

Por eso hoy la invitación es a crecer, a madurar, a comer vianda y no biberón, para que podamos recibir la herencia del padre.

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