viernes, 3 de octubre de 2025

El Señor habita en la oscuridad

Salmo 27:1


¡El Señor habita en la oscuridad!

Viendo las cosas desde un punto de vista natural, es imposible esconder una luz en la oscuridad ya que la luz es mayor que ella,  y la luz va a transcender rompiendo las barreras de las tinieblas.

La biblia dice que el Señor habita en la oscuridad, y el Señor es luz admirable. “1 Reyes 8:12, dice: "Entonces Salomón declaró: «SEÑOR, tú has dicho que habitarías en la densa oscuridad”.

Dar un paso a defender la palabra de Dios que el habita en la oscuridad sin un respaldo bíblico es no decir nada, aún las revelaciones llevan un respaldo por la palabra de Dios. La palabra del Señor dice que Dios es omnisciente, omnipresente y omnipotente, si el Señor todo lo siente, es que todo lo sabe, y si es omnipresente, es que él puede y esta donde quiera, para el Señor nada es imposible ya que es omnipotente, y estas cualidades del Señor son las que nos hacen sentir seguro en su regazo.

No tenemos un Dios limitado, es un Dios de protección, un Dios que por amor está pendiente de sus hijos y no los puede abandonar ni aún en medio de las tinieblas, tomemos las tinieblas como aquello que nos puede hacer sufrir, sea directamente, o fortuito, también puede ser un daño colateral que nos pudiera hacer sufrir, en esa tiniebla que viene a dañar nuestra vida, el Señor va a estar ahí.

Deuteronomio 4:11 Y os acercasteis y os pusisteis al pie del monte; y el monte ardía en fuego hasta en medio de los cielos con tinieblas, nube y oscuridad. En el capítulo 5:22 dice: Estas palabras habló Jehová a toda vuestra congragación en el monte de en medio del fuego, de la nube y de la oscuridad, a gran voz. Dios en medio de las tinieblas está presente para guiar a su pueblo.

Muchos podrán objetar que hay personas inocentes en una cárcel, o que murieron y no merecían morir, o simplemente están sufriendo las secuelas de un accidente que ellos no provocaron, eso entre tantas cosas que pudiéramos enumerar. Es aquí donde el Señor dice que nos hará bracero del altar, Isaías 29:2 Pero a Ariel la sitiaré; habrá llanto y lamento, y será para mí como un brasero del altar.

Quien vive en presencia del Señor todas las cosas le ayudan a bien.

Cuando están sucediendo las tribulaciones no entendemos el porqué de las cosas, pero cuando todo va avanzando podemos ver que, en ese momento de amargura, dolor o tristeza, ahí estuvo la mano de Dios cuidándonos, que lo que sucedió fue de la mejor manera, protegiendo tu vida, o el alma de la persona. Que el Señor habite en las tinieblas no es descabellado, realmente es vital, ya que los ataques a los hijos de Dios vienen de las tinieblas y no de la luz. Salmo 139:11-12 Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán; Aun la noche resplandecerá alrededor de mí, 12 Aun las tinieblas no encubren de ti, y la noche resplandece como el día; lo mismo te son las tinieblas que la luz.

Para el Señor no hay distinción en nada, dice la palabra que nuestros pensamientos, no son sus pensamientos, al hombre común estas cosas parecen locura, que la luz pueda habitar en las tinieblas por amor. Salmo 18:11 Puso tinieblas por su escondedero, por cortina suya alrededor de sí; Oscuridad de aguas, nubes de los cielos. Comencé hablando que, por circunstancias directas, fortuitas, o por daños colateral, en algún momento de la vida tendremos aflicciones, el Señor Jesús lo dijo, nunca nos ha mentido, Dios Padre, nos advierte que en medio de todo ese sufrimiento nos purifica, porque para estar en su altar debemos estar purificados. Por eso seremos carbón en el fuego de su altar.

El apóstol Santiago dice: Stg. 1:2-4 Hermanos míos, considérense muy dichosos cuando estén pasando por diversas pruebas, 3 sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia, 4 más tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna. El Señor por amor nos capacita y nos perfecciona para toda buena obra. Por eso ni aun las tinieblas pueden escapar de su presencia, ya que el Señor se glorifica en nuestras debilidades, y nuestras debilidades son tinieblas, esas debilidades él las hace fortaleza, que nadie podrá penetrar, el dolor, la angustia, la agonía no podrán entrar en nosotros a causa del conocimiento y la sabiduría que el Señor ha permitido que obtengamos en el proceso. Si creemos en la fidelidad de la palabra del Señor, podremos caminar sobre las aguas, y moveremos las montañas que cierran el camino que debemos seguir.