lunes, 7 de abril de 2025

La altivez destruye.

 

Somos siervos inútiles.
Lucas 17:10

Proverbios 16:18 RVR1960 Antes del quebrantamiento es la soberbia, Y antes de la caída la altivez de espíritu.


He visto, oído y palpado la soberbia y la altivez, y ella, hacer su papel perfecto destruyendo lo que tenia salvación.

Hay un modelo de vida en el evangelio, que por mucho que predicamos, nosotros mismos dejamos de recibir la recompensa a causa de la altivez y la soberbia, que sigue dominando la vida de las personas.

Lo contrario a la altivez y la soberbia, es la humildad, la humillación, la capacidad de perdonar y corregir, erramos y seguimos adelante dándo riendas suelta a lo que comenzamos, olvidando todos los beneficios que un día recibimos, sin tomar en cuenta que lo que hoy destruimos, un día dijimos que era un regalo de Dios.

En los momentos de altivez, empezamos a recibir como sabiduría los consejos de hombres que incluso manipulan la palabra de Dios, por eso el apóstol Pablo dijo a los Colosenses que no se dejaran engañar con filosofías huecas y sutiles, que el hombre tiene por tradición, Col 2:8.

He escuchado personas enseñar la palabra de Dios distorsionandola, y buscando apoyo en otros versículos llevando a las personas a sus propios pensamientos y no lo de Dios; el profeta Isaias 55:8 Dice que los pensamientos del Señor no son los nuestros.

Los pensamientos del Señor son de bien y no de mal, por eso en toda la palabra el Señor busca guiarnos, pero si tenemos un espíritu altivo, no tendremos la guía del Espíritu Santo para enseñar la verdad de su palabra.

Voy a mostrar en el libro de Genesis dos enseñanzas de humildad y humillación que le dieron el éxito a quienes obedecieron la palabra del Señor.

Génesis 16:8-9 RVR1960 Y le dijo: Agar, sierva de Sarai, ¿de dónde vienes tú, y a dónde vas? Y ella respondió: Huyo de delante de Sarai mi señora. [9] Y le dijo el ángel de Jehová: Vuélvete a tu señora, y ponte sumisa bajo su mano. 

En este pasaje vemos a una sierva como huía de su señora a causa de ser humillada,  y el Señor le habla y la hace volver y le da una orden: ponte sumisa bajo su mano; y Agar volvió donde Sarai a causa de la obediencia al Señor de Israel, Agar era egipcia, pero conocía y temía al Señor de los ejércitos, conocía el poder de Dios, y era temerosa de él.

Y el Señor a causa de su obediencia le dio una promesa: Génesis 16:10 RVR1960 Le dijo también el ángel de Jehová: Multiplicaré tanto tu descendencia, que no podrá ser contada a causa de la multitud. 

El Señor no deja con las manos vacía a quienes le obedecen, a los que apartan los intereses personales por aceptar la voluntad de Dios y obedecer su palabra.


Otro caso de humildad y humillación es del rey Abimelec, este rey había dado a Abraham tierras en su propio reino, le dio ganado, siervos y siervas, y con lo que Abraham recibió del rey Abimelec, se había enriquecido y hecho muy fuerte, pero aun así, no mas fuerte qué el rey, Abimelec era temeroso del Señor, por eso fue con humildad ante Abraham: Génesis 21:22-23 RVR1960

[22] Aconteció en aquel mismo tiempo que habló Abimelec, y Ficol príncipe de su ejército, a Abraham, diciendo: Dios está contigo en todo cuanto haces. [23] Ahora, pues, júrame aquí por Dios, que no faltarás a mí, ni a mi hijo ni a mi nieto, sino que conforme a la bondad que yo hice contigo, harás tú conmigo, y con la tierra en donde has morado. 

Abimelec pudo haber tomado su ejército e ir en contra de Abraham antes que se hiciera más fuerte, pero tomó la mejor decisión; ir con humildad y hacer que todo su reino y Abraham prosperará.


La altivez y la soberbia trae destrucción y aflicción de espíritu, aunque los consejos de los hombres parecieran rectos, son caminos torcidos con respecto a los pensamientos de Dios, no podemos ser obedientes a medias, Jesús no fue medio Dios, él fue abediente hasta lo último,  Jesús tenía su corazón circuncidado, lo cual es el modelo de vida que debemos atrapar e imitar, no podemos seguir destruyendo y ser iguales que los del mundo, vivimos en este mundo, pero no pertenecemos a él,  el sistema esta corrompido, el evangelio es la enmienda del sistema, el sistema del mundo trae pobreza y ruina, el evangelio son buenas nuevas, que trae consigo recompensa.

Dios les bendiga; pastor Edgar Quintero.