sábado, 22 de febrero de 2025

Identidad es poder en Dios



El no conocer quienes somos, no nos permite alcanzar lo que por herencia recibimos.

Hay una herencia que por falta de identidad no estamos disfrutando.
En Deuteromio 33 Moisés guiado por Dios, bendice o deja en herencia una bendición para cada tribu de Israel, las cuales por boca de Dios desde abraam viene a toda las descendencia por nuestro padre Abraam.

La falta de identidad, no sólo nos desvía, o nos abraza, nos neutraliza haciéndonos grises en la vida, somos comunes, nos convertimos en uno más del montón.
2 Corintios 10:3 TLA, Es verdad que vivimos en este mundo, pero no actuamos como todo el mundo.

Los cristianos somos llamados a ser cabezas y no cola, y nos hacemos cola; cuando ignoramos el poder que tenemos como hijos de Dios.
El apóstol Pablo dijo: Todo lo puedo en Cristo qué me fortalece, ya no vivo yo, más Cristo vive en mí.

Historia de Benjamin Carson... que para ti lo común sea ser diferente.

Teniendo una identidad de quienes somos es lo que nos hace tener un nuevo nacimiento, lo cual nos permite la renovación de nuestra mente.

El nuevo hombre entiende que en él, está el Espíritu Santo, y ese espíritu es poder. Hechos 1:8 pero recibireis poder cuando el Espíritu Santo descienda sobre ustedes.

Cuando vivimos en plena identidad, ese poder no tiene límite. 
Hechos 5:15 y tanto que sacaban los enfermos a las calles, y y los ponían en camas y lechos, para que al pasar Pedro, a lo.menos su sombra cayese sobre algunos de ellos, 16 y aún las ciudades vecinas muchos venían a Jerusalén trayendo enfermos y atormentado de espíritus inmundos; y todos eran santos.

Hechos 3:1-8 Pedrony Juan sanan a un paralítico que sentaban en el pórtico la hermosa en el templo de Salomón.

TODO ESTE PODER RADICA, EN RECONOCER QUE EL ESPIRITU SANTO, ESTA DENTRO DE NOSOTROS.

Hechos 2:1 La venida del Espíritu Santo, y el efecto que hizo en los apóstoles, Pedro dio un discurso donde se convirtieron tres mil personas.

Pedro y los otros apóstoles y las mujeres que seguían a Jesús,  vivían escondidos, hasta ese día que vino sobre ellos el Espíritu Santo y ese poder los hizo brillar, de tal modo que hablaban en lenguas según los que le escuchaban, y era tanto el poder que tres mil personas creyeron en lo que los decían, porque hablaban con autoridad, la autoridad que brinda la identidad en el Señor.