martes, 1 de junio de 2021

Salmo 12

 


Cuando leemos los salmos, podemos observar a un hombre agradecido y fiel al Señor en todas las cosas.

El rey David se siente confiado en el Señor porque primero reconoce que en el Señor está su salvación y segundo conoce la limpieza y certeza de cada promesa recibida de parte del Señor. En el versículo seis del salmo doce dice: Las palabras de Jehová son palabras limpias, Como plata refinada en horno de tierra, Purificada siete veces.

Cuando reconocemos, cuando validamos cada palabra del Señor en nuestro corazón empezamos a ser personas fieles, honestas, dejamos de tener un doble discurso, y dejamos de ponerles trampa a los demás, dejamos de ser personas violentas, porque el temor al Señor nos hace apacibles.

Es por eso lo que dice David en el verso dos: Habla mentira cada uno con su prójimo; Hablan con labios lisonjeros, y con doblez de corazón.

Pero David conoce el corazón del Señor, conoce la debilidad del Señor, David sabe que el Señor ama al hombre en gran manera.

David recibió del Señor el perdón, recibió protección por eso tanto agradecimiento, y por eso sabe esperar en el Señor, es por esto que en el versículo siete dice Tú, Jehová, los guardarás; De esta generación los preservarás para siempre.

Así lo dice el profeta Isaías 33:15‭-‬16 El que procede rectamente y dice la verdad, el que no se enriquece abusando de la fuerza ni se deja comprar con regalos, el que no hace caso a sugerencias criminales y cierra los ojos para no fijarse en el mal, ese vivirá seguro, tendrá su refugio en una fortaleza de rocas, siempre tendrá pan y el agua no le faltará.

Hermanos pongamos nuestra confianza en las promesas del Señor, creamos en las palabras que el Señor nos a dado y caminemos siendo hombres fieles y sin maldad, agradeciendo todo lo que hemos recibido de parte de Dios.