martes, 20 de abril de 2021

El amor nunca deja de ser.

 


En el festival Viña del Mar 2016, Marco Antonio Solís, presentó una canción la cual dice que "cuando el amor se acaba no tiene caso dar la vida día a día, por lo que ha muerto, ni caminar hacia donde el destino será un desierto".

Sigue diciendo que "se les acabo el querer sin darse cuenta".

El amor o el querer se acaba porque no apreciamos los pequeños detalles que recibimos de nuestra pareja, porque empezamos a ver un compromiso o un deber donde verdaderamente, lo que hay es amor.

Iba con mi esposa vía valencia y ella vio un árbol de ciruelas, y me pidió detenernos, por haberme ya pasado, retrocedí y subí al árbol, empecé a escoger las ciruelas y ella abajo como una adolescente con su bolso y llena de emoción atajaba cada ciruela.

Y después en el carro me decía, "gracias, esto fue para mí más emocionante, que el día que me regalaste el carro.

El amor se acaba sin darnos cuentas, porque no valoramos los pequeños detalles de la pareja.

Porque en ese caminar empezamos a ver un desierto, donde en verdad hay un Oasis, porque empezamos a ver muerte, donde en verdad hay vida.

La biblia dice que todo pasará, menos el amor, y la verdad está en la biblia y no en los engaños de satanás que pone en nuestros pensamientos, son tan grande los engaños que tenemos en mente, que hasta se hacen canciones muy hermosas enseñando un engaño.

A lo mejor tú pareja no subió a un árbol de ciruelas para complacer tu deseo, pero cuantas cosas el o ella ha hecho solo para hacerte feliz.

El amor no muere, y el propósito de tu matrimonio no es un desierto.

Empieza a ver cada detalle, no te fijes en los errores, mira el amor que es mayor que sus errores.

Cuando te hicistes una sola carne a esa persona, aunque no lo hayas hecho en un altar, lo hicistes para toda la vida, piénsalo si vale la pena dar la vida cada día por esa persona, esa persona que es el padre o la madre de tus hijos.

No vas por un desierto, vas por el camino de la vida que es amor.

1 Corintios 13:8 RVR1960 El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará.